mis empleados se me suben a las barbas (Antonio Piera)

No hay telediario que no me machaque con ellos. No hay gracieta de ninio de la real familia que no se repita hasta la saciedad en la/s tele/s con sorprendente unanimidad, conduciéndome peligrosamente hacia el vómito.

Antes resultaban más discretos. Antes los periódicos y los informativos también lo eran. Ahora, ya no. Ahora están hasta en la sopa y me empiezo a hartar de sus lujos, sus boatos, su ropa de diseño, sus vacaciones eternas y hasta de sus caras.

Más en Mala, blanca y en botella.

Anuncios

7 agosto 2007. Uncategorized.

Dejar un comentario

Be the first to comment!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Trackback URI

A %d blogueros les gusta esto: